lunes, 29 de septiembre de 2008

La Crónica del Rubas. Una luz en el túnel


Una luz en el túnel.


Han tenido que pasar cinco semanas para que el Celta sumase la primera victoria del curso y , a su vez, sus primeros goles. Sin duda alguna era una situación difícil de preveer después de una convincente pretemporada donde la imagen fue bien diferente a la actual.


El encuentro comenzó con un Celta con ansia de agradar a los pocos valientes que acudieron al vetusto Balaídos. El cuadro de Murcia se apoderó del balón y con unas líneas adelantadas con la idea de presionar la salida de un desconcertado Tenerife. Trashorras comenzó muy activo y dejó alguna perla de asistencia , algo que se le demandaba, que sus compañeros no aprovechaban. Con el paso de los minutos el partido se convirtió en un tedio insoportable con Rosada y Renán exhibiendo, por momentos, exceso de testosterona traducido en un magnifico repertorio de entradas y recuperaciones muy aplaudidas en el despoblado Balaídos; lejos quedan las ovaciones de las filigranas de Mostovoi, Karpin… pero la vida cambia muy rápido y lo antes abucheado hoy es aplaudido, cuestión de necesidades.


Cuando los poco más de cinco mil aficionados se empezaban a preguntar si habrían acertado sacrificar una soleada mañana de otoño para , tal vez, realizar algo más fructífero como un paseo por Samil o degustar un Vermut en el Castro sucedió lo inesperado con un pelotazo de Fajardo desde la línea defensiva que se convirtió en una perfecta asistencia al argelino Ghilas para que se plantara solo ante el meta tinerfeño y de un sutil toque elevara el balón por encima y de esta manera se lograra el primer gol de la temporada.


Parecía que el partido podría romperse pero siguió el mismo guión antes del gol. La lucha por hacerse con una parcela en el centro del campo se convirtió en una decena de batallas lo que presagiaba una eterna guerra. Se llegó al intermedio para alivio de todos. Nunca un descanso tuvo tanto sentido.


El inicio del segundo acto fue un calco al anterior. Nueva patada a seguir , esta vez a cargo de Rubén, y Ghilas que se aprovecha de la inoperancia defensiva del rival para marcar otro bello tanto por su finalización. Los tres puntos parecían muy cerca, solo esperaba media hora porque el rival no hacía mucho por inquietar. Sin embargo la historia cambió y el cuadro de Oltra se volcó por la remontada dejando tres defensas y activando la linea de creación con la entrada del chaval Iriome lo cual favoreció al instinto goleador de Nino, un auténtico caza goles, que terminó marcando en una interesante jugada colectiva. Llegó el gol del nerviosismo y mucho tiempo por delante.


Al Celta le temblaron las piernas y en una jugada aislada un mal despeje de Edu Moya rozó un nuevo fiasco al casi introducirse el balón. El equipo parecía agotado y Murcia le metió refresco con Vila. David y Ghilas seguían a lo suyo corriendo lo imposible por los pelotazos de sus compañeros de atrás hasta que en una de esas carreras el argelino “rompió” los pulmones y acabó rendido en el suelo. Un ejemplo de entrega. El tiempo pasaba y el Celta desaprovechaba las contras para cerrar el encuentro lo que daba vida al Tenerife de cazar el empate pero no pudo ser. Lo evitó una grandísima actitud del Celta, peleando y corriendo lo que en mucho mucho tiempo no se ha visto en esa camiseta.


Lucharon como equipo y ganaron como equipo. Seguramente esa sea la clave del Celta este año, ante la falta de calidad deberá imponerse el sacrificio colectivo y lo de hoy ha sido un gran ejemplo a lo que el Celta debe agarrarse para ir dando pasos al éxito. ¿Dónde está el éxito?. Ese será otro capítulo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bueno, a ver si seguimos así, ahora el objetivo debe ser salir de los puestos de descenso y si salimos esta semana mejor que la que viene y ya iremos viendo...

Un saludo y Forza Celta.

P.D. Pedro, ¿Vienes este fin de semana a Madrid?

Adrián